El viaje más largo

Publicado: diciembre 11, 2011 en textos, vida
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Me sentía atrapado en un cubículo angosto de un metro por un metro, apareciste en el momento adecuado. Fue tu media sonrisa la que me obligó a preguntarte a dónde ibas, y el resto de mi espíritu el que me empujó a acompañarte. Volamos alto: desde las alturas cualquier problema parece mucho más pequeño.
Y de nuevo lo inesperado. El número trece me devolvió a la realidad, saliste de mi vida apenas balbuceando un “hasta luego”. No me dejaste tiempo para lamerme las heridas.
Las puertas se cerraron, pulsé el botón del quince, y el ascensor siguió su camino.

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