Del silencio del mar

Publicado: octubre 24, 2013 en textos
(…) pero cuando estos ojos se hartan de baldosas
y esperan entre el llano y las colinas
o en calles que se cierran en más calles
entonces sí me siento náufrago y sólo el mar puede
salvarme.

Benedetti

De angustias martirizadoras

Publicado: septiembre 30, 2013 en metablog

Supongo que como usted todavía es joven no entiende estas cosas. Me refiero a que a medida que pasan los años, la vida no es más que un constante proceso de pérdida. Todo aquello que le importa en la vida va cayendo de sus manos como los pétalos de una flor. Y lo único que obtiene a cambio son imitaciones sin valor. Sus capacidades físicas, sus esperanzas, sus sueños e ideales, certezas y personas amadas: todas esas cosas van desapareciendo una por una de su lado. Se despiden y se marchan o cierto día desaparecen de repente, sin previo aviso. Una vez desaparecidas, nunca más podrá volver a tenerlas. Tampoco encontrará nada que las sustituya. Es bastante penoso. A veces resulta de una angustia martirizadora.

De ejercicios de hace un tiempo (II/III)

Publicado: septiembre 21, 2013 en textos

Mesa.
Cuadrada o redonda.
Comer frugalmente
como en un amor estancado, inamovible.
Si tan solo desayunásemos juntos…

De ejercicios de hace un tiempo (I/III)

Publicado: septiembre 15, 2013 en textos

Mientras la manecilla oxidada del reloj indica que se hace tarde, el recuerdo de tus vidriosos ojos camina lentamente por mi alma, como las hojas del otoño que acarician la acera en su caída. Tratando de alimentar viejas esperanzas, sorprendo a mi voz susurrándole un ‘detente’ al intruso que se abraza a mi muñeca.

Después de la b

Publicado: enero 11, 2013 en textos, vida

A, suelo; ante, baño; bajo, ducha; cabe, espejo; con, cansancio; contra, rutina; de, beso; desde, despedida; durante, mañana; en, puerta; entre, beis; excepto, Carlitos; hacia, trabajo; hasta, mediodía; mediante, compañeros; menos, Rebe; para, comer; por, costumbre; pro, vida; salvo, amor; incluso, noches; según, sentimientos; sin, hogar; so, tristeza; sobre, mí; tras, vida…
Y así, con un orden preconcebido, como cualquier lista, empezaba cada uno de mis días. Sabiendo que después de la b vendría siempre la c.

Eloy Moreno, El bolígrafo de gel verde.

La elegancia del erizo

Publicado: agosto 6, 2012 en textos, vida
Etiquetas:

Iba esta mañana de camino a un andén, cuando la lluvia ha decidido sorprenderme a mí, y a mis maletas. Una hora más tarde, cuando estaba sumergido entre líneas, me he encontrado con esto. Y entonces, lluvia de verano.

¿Saben lo que es la lluvia de verano?

Primero la belleza pura horadando el cielo de verano, ese temor respetuoso que se apodera del corazón, sentirse uno tan irrisorio en el centro mismo de lo sublime, tan frágil y tan pleno de la majestuosidad de las cosas, atónito, cautivado, embelesado por la magnificencia del mundo.

Luego, recorres un pasillo y, de pronto, penetrar en una cámara de luz. Otra dimensión, certezas recién formadas. El cuerpo deja de ser ganga, el espíritu habita las nubes, la fuerza del agua es suya, se anuncian días felices, en un renacer.

Después, como a veces el llanto, cuando es rotundo, fuerte y solidario, deja tras de sí un gran espacio lavado de discordias, la lluvia, en verano, barriendo el polvo inmóvil, rea en las almas de los seres una suerte de hálito sin fin.

Así ciertas lluvias de verano se anclan en nosotros como un nuevo corazón que late al unísono del otro.

So few people

Publicado: julio 8, 2012 en vida